Madrid 2020: un engaño más rápido, más alto y más fuerte.

madrid-2020

Queda una semana para que el COI falle qué ciudad albergará los Juegos Olímpicos de 2020. Las candidatas a tal honor: Tokyo, Estambul, Roma, Doha, Bakú y Madrid. La capital de España se presenta por cuarta vez, tras hacerlo en 1972, 2012 y 2016. Es, por tanto, el tercer intento consecutivo de embarcarse en esta aventura, el llamado “sueño olímpico” que tanto y a tantos ilusiona. O eso dicen.

Muchos analistas deportivos, “expertos”, señalan que esta ocasión la pintan calva y que Madrid se va a llevar el gato al agua. Las casas de apuestas dicen lo contrario y ponen a Tokyo y a Estambul por delante de Madrid. Imagino que los “expertos”, en este caso, se equivocan. ¿Cómo podrían no dar los JJOO a una ciudad tan preparada, con tantas y tan buenas infraestructuras, con un apoyo popular unánime (o, al menos, muy ruidoso) y con dos intentonas fallidas consecutivas como es Madrid? Pájaros de mal agüero esos analistas y esos apostantes.

Al menos se les da el beneficio de la duda, cosa de la que no disfrutan los pocos madrileños que preferimos que este marrón se lo coman los japoneses o los turcos. Como si de obispos negacionistas se tratase, los que no quieren recibir a la gran familia olímpica dentro de siete años son estigmatizados y tachados de “cenizos”, “demagogos”, “antimadrileños”, e, incluso, “antipatriotas”. Apestados sociales que son repudiados en los foros de opinión, que no tienen voz en la escena pública y a los que los medios de comunicación, en tierno (por descarado) concubinato con empresarios y políticos, no dan un solo segundo en las ondas. No vaya a ser que estos negacionistas abran alguna fisura en la falange perfecta que apoya la candidatura. O peor aún, no vaya a ser que tengan (tengamos) razón.

Si el ruido mediático es fuerte, no me quiero imaginar lo que pasará si se designa a Madrid como ciudad olímpica. “Expertos” en economía hablando de crecimientos desaforados en empleo y riqueza, incrementos en el turismo debido a la exposición mundial de la ciudad, inversiones millonarias que revierten en una mejora de la calidad de vida de los madrileños… Prácticamente una aparición mesiánica que viene a rescatar a Madrid de su desigualdad en cuanto a fama con Barcelona (?), a crear un mercado floreciente y próspero (??) y a dar a conocer la ciudad por todo el mundo (???). Lamentablemente, todas esas aseveraciones que se producirán y que se están produciendo no tienen ni un solo estudio serio que las respalde, ni una sola evidencia empírica derivada de ninguno de los JJOO anteriores. ¿Y saben por qué? Porque son falsas.

“Madrid 2020 supondrá un impulso para las infraestructuras deportivas de la ciudad, un renacer para el deporte que favorecerá la aparición de futuros atletas madrileños compitiendo al más alto nivel”

Basta con “googlear” durante unos minutos para encontrar algo parecido a esta afirmación. Se trata de la mentira más evidente de todas las que se vienen diciendo en los últimos años por cuanto es la más fácil de desmontar. Los estadios y recintos deportivos suelen caer, con honrosísimas excepciones, en el más absoluto abandono debido a los altos costes de mantenimiento que nadie quiere asumir. O el erario público se hace cargo de instalaciones deficitarias (caso Barcelona 92) o estas caen en el olvido. “¡Cenizo, demagogo!“. Algunos ejemplos:

Estadio Olímpico Pekín 2008

Estadio volley-playa Pekín 2008

Velódromo Pekín 2008. Se utiliza para hacer prácticas de autoescuela.

Villa Olímpica Pekín 2008

Piscina de saltos. Atenas 2004

Estadio hockey. Atenas 2004.

Hay más ejemplos de Atenas, Pekín y JJOO anteriores aquí, aquí, aquí y aquí. Aquí tenemos la bonita pista de BMX que inauguró Gallardón para Madrid. No tiene gestor privado conocido porque no es viable, simple y llanamente.

Respecto al subidón competitivo, me remito a los resultados en atletismo de los últimos 17 años: seis medallas en cinco citas olímpicas, lo que, para un país de 47 millones de habitantes, es un poco ridículo. Eso sí, con estos Juegos seguramente mejoraríamos el medallero de Londres 2012 y Río 2016.

“Muchas infraestructuras deportivas ya están construidas, su coste está ya amortizado, por lo que serán unos JJOO austeros”

Repetido de forma machacona por muchos tertulianos que la sacan a la palestra cuando algún malnacido habla de “instalaciones deportivas con síntomas de abandono” (lógicamente no se acompañan documentos gráficos como los anteriores no vaya a ser que cunda el pánico). Cuando esto ocurre, el “buen madrileño” acude al mantra mágico: “está ya casi todo construido“.

1.700 millones de euros están presupuestados en inversiones. Es la cifra oficial. Se supone que ese coste lo cubrirán (sobradamente) el COI, los patrocinadores, la venta de entradas, etc. que generarán 2.400 millones de euros (la diferencia financiará gasto corriente y lo que sobrase iría a las arcas de la ciudad). Las cifras que barajan estos señores (700 millones de euros por venta de entradas, por ejemplo) me parecen un viaje de ácido que ni Alicia in Wonderland, sobre todo teniendo en cuenta el aspecto de las gradas del estadio olímpico de Moscú durante algunas de las pruebas del Mundial de hace unas semanas:

Ni se molesten, que esta también me la sé: “Rusia no tiene tradición deportiva“, “los precios serían abusivos“. Señores, hablamos de una potencia en atletismo de primer orden y los precios, mucho me temo, fueron similares a los que pondrían en Madrid. ¿O es que alguien espera 28 millones de asistencias a eventos deportivos? (Estoy suponiendo un precio de entradas de 25-30 euros para obtener esos 700 millones presupuestados). “Demagogo“. Lo de las gradas vacías también ocurrió el año pasado en Londres, donde se vendieron 8,8 millones de entradas (en una ciudad con casi el doble de habitantes que Madrid). Hagan cuentas. O se lo simplifico yo: Madrid espera vender las mismas entradas que Londres (por tradición deportiva y orgullo patrio, imagino) a un precio de entre 90 y 100 euros. Precios populares.

También son bastante tramposas las cifras de los patrocinadores. El Comité Parlamentario de Auditoría de Londres 2012 reveló que sólo un 2% del presupuesto final fue sufragado por financiación privada.

Volviendo a los 1.700 milloncejos: tenemos que sumar los 12.000 millones que llevamos invertidos desde 2003, de los cuales quedaban por pagar, al inicio de 2013, más de 7.000. No voy a hacer sugerencias ni comparaciones con ningún recorte o subida de impuestos, faltaría más.

Un apunte que considero importante: los presupuestos olímpicos tienden a descuadrarse. Y mucho. Ejemplos (en dólares):

Ciudad

Presupuestado

Final

Londres 2012 4.700 millones 15.000 millones*
Pekín 2008 14.200 millones 40.000 millones
Atenas 2004 1.600 millones

16.000 millones

*El Comité Parlamentario situó en 18.000 millones el presupuesto final.

Más ejemplos: Barcelona 92 dejó un agujero de 6.100 millones; Montreal 76, 2.700 millones.

Si Madrid ha presupuestado 1.700 millones (los 12.000 anteriores no los sumo por cortesía), teniendo en cuenta la categoría de nuestros organizadores y que en desajustar presupuestos somos más que reconocidos expertos, yo diría que multiplicar por dos esa estimación es ser muy generoso. Nos quedarían 3.400 millones en inversiones, gasto corriente aparte, lo que se come totalmente el presupuesto de ingresos y deja el clásico agujero. ¿Quién lo pagará? Los que lo han pagado siempre en las anteriores citas: los orgullosos contribuyentes.

Recuerden bien estas palabras: si hubiera déficit presupuestario los Gobiernos municipal, regional y nacional efectuarían los pagos que fueran necesarios para compensarlo antes del 30 de septiembre de 2022. Lo dice el dossier que Alejandro Blanco (responsable de la candidatura Madrid 2020) presentó al COI hace unos meses.

Respecto de la austeridad del proyecto olímpico que tanto orgullo despierta en el Gobierno de la Comunidad y en el Ayuntamiento solo quiero dejarles algunas de las minucias que se van en promocionar la candidatura olímpica (fuente oficial):

– Contrato de Confección y Suministro del Uniforme de los Miembros de la Candidatura Olímpica Madrid 2020 en Buenos Aires – 42.895,20 €

– Contrato de Servicios de Acondicionamiento Técnico y Decoración de las Instalaciones para la Presentación del Proyecto Olímpico Madrid 2020 a la Comisión de Evaluación del Comité Olímpico Internacional – 265.000 €

– Contrato de Suministro del Dossier de Candidatura de Madrid 2020 – 55.613,89 €

– Contrato de Servicios de Traducción del Dossier de Candidatura de Madrid 2020 – 20.800€

– Contrato de Producción Gráfica y Preimpresión del Dossier Oficial de la Candidatura de Madrid 2020 – 85.000 €

– Contrato de Consultoría del Cuestionario y Dossier de la Candidatura de la Ciudad de Madrid a los Juegos Olímpicos del año 2020 – 740.000 €

– Contrato de Servicios de Producción Musical de Teatro Infantil – 247.501 €

Hay bastantes más, pero dejo de aburrirles con tanto número. Eso sí, tengan en cuenta que similares cifras se han GASTADO (nada de inversión, que el lenguaje es traicionero) en las candidaturas de 2012 y 2016. Ah, y que esos precios van sin IVA. Repito: hagan cuentas.

“Aunque el proyecto sea deficitario a corto plazo y no todas las infraestructuras se vayan a seguir utilizando, se va a generar una importante riqueza en forma de empleo y aumento de calidad de vida de los madrileños”

Esta afirmación es la que más polémica genera, la más peligrosa y la que más duramente defiende el “buen madrileño” cuando se siente acorralado.

320.000 empleos pretende crear la organización, cifra sumamente optimista teniendo en cuenta que Londres generó 200.000 (repito, una ciudad con el doble de habitantes) y que se espera una afluencia de voluntarios sin antecedentes recientes debido al gran apoyo popular de la candidatura.

Barcelona 92 generó, ojo al dato, la friolera de 63.000 puestos de trabajo: 33.000 temporales en el sector de la construcción; 30.000 en hostelería, que duraron exactamente 21 días. Me cuesta creer que de los 200.000 empleos que se generarían en Madrid más de un 30% sobreviviesen al finalizar el año 2020.

Sobre Barcelona 92, cuyo éxito social y económico es otra de esas verdades inmutables de nuestro país, se llegó a decir que los JJOO dejaron casi un billón de pesetas. Nadie sabe explicar en dónde se quedó ese dinero; lo que sí se sabe es que el Gobierno regional tuvo que asumir la gestión de muchos espacios deportivos para evitar su ruina y rescatar al sector hotelero, que creció de forma desmesurada.

Un estudio de Goldman Sachs de 2012 explicaba, refiriéndose a Londres, que el beneficio económico para la ciudad sería bastante limitado y se disiparía antes de finalizar el año. Los señores de Moody’s se pronunciaban también en esa línea al afirmar que los JJOO difícilmente proporcionarían un crecimiento económico sostenido para Londres y que el impacto del desarrollo de las infraestructuras sería más negativo que positivo.

¿Es posible que la exposición mediática de 21 días genere una oleada de turismo sostenida que permita una mejora de riqueza y empleo que haga rentables los JJOO? Según el estudio citado de Goldman Sachs: “los incrementos de turismo son marginales y bastante transitorios en ciudades conocidas, como Londres”. En similar posición está Madrid.

La pura verdad es que no hay ni una sola evidencia en pasados eventos olímpicos de que las ciudades organizadoras disfruten de incrementos netos en empleo o en renta per cápita. La promesa de beneficios a largo plazo es un engañabobos, una mentira que se repite cien mil veces buscando convertirse en verdad. NO encontrarán informe alguno que contradiga estos argumentos.

“Qué agoreros, qué pesados, qué cenizos, si todo esto fuera cierto nadie se presentaría nunca para albergar unos JJOO”

Quizá se deba a que en muchas ocasiones no se consulta a la ciudadanía sobre una inversión de esta categoría y con un impacto positivo tan dudoso. Hace algunos meses, los ciudadanos de Viena dejaron bien claro que no querían unos JJOO en su ciudad.

Quizá se deba a que el tándem político-empresarial impone su ley. Más de 45 empresas entre constructoras e inmobiliarias avalan con su imagen la candidatura olímpica de Madrid 2020. El lobby energético y las “telecos” siguen la estela. Despachos de abogados y grandes empresas de alimentación también se suman a la fiesta. ¿Por imagen y afición al deporte? No, por favores y comisiones, por un puñado de jugosos contratos con los que engrosar cuenta de resultados. Eso sí, todo ello regado con “espíritu olímpico” a todo volumen en todos los canales y emisoras.

No debería extrañarnos todo esto en un país donde evaluar de forma negativa un proyecto que TIENE que salir adelante sea un brindis al sol. No deberíamos olvidar que vivimos en un país donde siempre hay dinero disponible para algunas cosas mientras se ahoga a la ciudadanía con impuestos altos y prestaciones bajas. Y aquí atronarían: “¡Cenizo! ¡¡Demagogo!!“. Pues toma demagogia.

¡HOYGAN! Que no me invento nada…

Otro análisis de la candidatura. Complementa lo dicho aquí y es muy interesante.

Más datos sobre cifras de inversión y gestión de espacios deportivos en Madrid.

Sobre cuestión deportiva. Sin un programa adecuado, que fomente deporte infantil a lo largo y ancho de España, Madrid 2020 sería una patada a seguir, una foto y brindis, que duraría lo que duró Barcelona 92.

Y más sobre los desfases presupuestarios.

Y sobre la austeridad del proyecto olímpico. Muchos millones en vender la idea, muchos beneficios para los de siempre.

Análisis de Invertia. Conclusión: albergar “megaeventos” tiene un “costo considerable y apenas parecen dar beneficios.

Análisis en BlogSalmón. Conclusión: Madrid no necesita unos juegos olímpicos como excusa para invertir, porque no necesita nuevas inversiones, sino mejorar y mantener lo que hay. No necesitamos juegos olímpicos en Madrid, no van a traer mejoras ni más turismo (puntualmente sí, está claro) y ahora mismo no nos lo podemos permitir.

Análisis en El Confidencial, que se hace eco de las voces que ven los Juegos Olímpicos como una pérdida de dinero para el país y no como una inversión.

Análisis en La Vanguardia: luces y sombras.

Análisis personal Nuño Rodrigo en Cinco Días. Me quedo con dos perlas: “Madrid 2020 no es Barcelona 1992, al igual que España no es la misma hoy que hace 20 años. Barcelona una ciudad industrial que aprovechó los juegos para transformarse en un centro de turismo, servicios y modernez, para bien y para mal (allá cada cual). Madrid ya es un centro financiero, ya tiene turismo, ya tiene proyección internacional, no hay zonas que recuperar, tiene más  rondas de circunvalación de las que puedo memorizar y un aeropuerto de primer nivel”. Y: “Los Juegos vendrán de maravilla, eso sí, a constructoras con necesidad de obras y a los propietarios de suelo o infraestructuras de escaso uso. Y aquí vuelve el coste de oportunidad: no es que sean malos por sí mismos los juegos, es que fomentan un modelo productivo que creíamos no nos convenía. O se hace una cosa o se hace otra”.

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4 comentarios el “Madrid 2020: un engaño más rápido, más alto y más fuerte.

  1. jlmuñoz dice:

    Quizás en los juegos olímpicos de hace 30 o más años todo fuera diferente.
    A día de hoy sí que son festivos que bien viene a políticos y empresarios del país que los acoje pero que, después del festival de las tres semanas, el plato final queda a repartir entre los contribuyentes.

    Bien sabemos de esto en Valencia, con la cantidad de dinero (mal)gastado en instalaciones y eventos varios. Todo esto repercutirá durante los próximos 25-30 años a una sociedad que mayormente ni se va a beneficiar ni enterar siquiera de estos acontecimientos.

    También digo que como efecto dinamizador de la economía cada vez unos jjoo quedan más disipados. Antes se velaba por el interés del capital y de sus trabajadores. Ahora sólamente por lo primero.
    Los temas de “responsabilidad social” se lo pasan cada vez más por el forro de los c******… total, ¿para qué molestarse? Si no quieres esta mierda otros 20 lo querrán.

    Por tanto ya unos JJOO ya prácticamente beneficia al sector de inversión en infraestructuras (que ya sabemos cómo va y lo que es… no sólo ahora, hace muchos años de esto) y la punta del mes para sector hostelero y de restauración. Los políticos se ponen medallas, recogen lo que tengan que recoger de paso, y lo que venga después ya que acarree el resto.

    Después ya lo España es que siempre se va igual. De globo en globo, tiramos para adelante la pelota, hacemos más grande la bola de nieve, y ya que el que venga detrás… pues que de otro pelotazo o que vuelva a rodar la bola de nieve, Sea ahora con Madrid 2020, sea con Eurovegas o cualquier otro chiringuito que se monten.
    Se sigue buscando el cortoplacismo, el beneficio inmediato, menos costoso que apostar por otros valores. Que también existen, pero no es tan beneficioso.

    Así que mejor montar el aparato mediático, apostar por los JJOO… y en el año 2021 a verlas de nuevo venir.

  2. jlmuñoz dice:

    A pesar tampoco es denostar unos JJOO. Me parece que para un país en vías de desarrollo y que quiera darse a conocer, es una oportunidad magnífica. Actualmente por ejemplo Chile pongamos, tiene en los próximos años una oportunidad de dar a conocer una cultura, una gente que ya dejó atrás otros regímenes, etc… una oportunidad de dar el paso definitivo para situarse en un contexto internacional, y por ello aprovechar un acontecimiento deportivo de primer nivel.

    Como posiblemente sea el caso actual de Brasil, o en su día de Corea por ejemplo. Incluso la propia España, sea en Barcelona como fue o ya venidos a representar en Madrid.

    Ahí sí que me parece una mayor utilidad que la actual, que pocos beneficios nos va a proporcionar. Y venimos de una década agelipollados por los deportes y por los pisitos. A ver si no comentemos el mismo error en tan poco tiempo.

    • Madrid NO es la Barcelona de finales de los 80, es algo que viene comentando reiteradamente gente con conocimiento de causa y aquí los madrileños miran para otro lado, se hacen los locos y hablan de que las infraestructuras ya están construidas. Hoy me comentaba un amigo que no entrar en la carrera olímpica es tirar el dinero que se ha invertido. Así está la calidad de los argumentos: qué pasa, que por haber metido 10.000 millones, o 6.000 o 13.000, ya hay que gastarse otros 3.000 o 4.000 más. Luego viene el tío Mariano con los recortes, subiéndote el IVA para ingresar 1.000 millones más y nos parece una barbaridad.
      Lo vuelvo a repetir alto y claro: Madrid NO necesita estos JJOO, no puede financiarlos con facilidad y va a costar más de una década perdida si la cosa sale adelante. A ver si los japos se llevan el gato al agua, el tema de Fukushima puede pesar…

  3. […] y educación, eleva impuestos y tiene un paro del 27% pero luego quiere organizar unos JJOO. Ya hablé hace una semana de cifras, de medias verdades y de mentiras, para el que se quiera meter en harina, así que no aburro […]

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