El fin del discurso conocido

Todo el mundo sabe que estos días se está operando un movimiento de protesta en las calles de España contra el poder político vigente, un poder político convertido en casta que es el tercer problema más preocupante para la ciudadanía, según recientes encuestas. Esta casta de incompetentes, de parásitos de todas las supuestas ideologías, ha contaminado nuestro Estado social y democrático de Derecho, convirtiéndolo en una suerte de plutocracia donde dos grandes empresas burocráticas e ineficientes se reparten el poder y se tapan las vergüenzas allá donde pueden mientras públicamente se tiran los trastos a la cabeza para intentar perpetuarse unos cuantos años más, colocando a sus acólitos en puestos que les permitan pillar un buen pedazo de pastel.

Ante el hartazgo de la gente joven (y no tan joven, a la luz de lo visto y escuchado estos días en las manifestaciones), que contempla cómo España lidera a Europa en el ránking de paro juvenil con casi un 45% de desempleo entre las personas menores de 25 años (doblando la media europea, de hecho), cómo la corrupción se ha institucionalizado de una forma alarmante y que ve en el horizonte un rescate financiero que acabaría de hundir al país, se canalizaron manifestaciones lideradas por los movimientos Democracia Real Ya! (DRY, la página está colapsada debido a la cantidad de solicitudes que recibe), NoLesVotes y JuventudSinFuturo, entre otros. A través de Twitter y Facebook (Tuenti es la red social nº1 en España entre la gente joven, pero su papel ha sido absolutamente marginal, algo que da que pensar), la gente se ha organizado sin necesidad de políticos, sindicatos y consignas vacías. Se han lanzado a la calle a pedir algo muy simple: que vuelva la democracia, que se devuelva al pueblo el poder que tiene, que se acerquen las instituciones a los ciudadanos y que podamos participar en ellas de forma efectiva para intentar salir adelante.

Yo creo que es un discurso muy necesario, completamente legítimo y comprensible. Como yo, muchos compañeros y amigos de mi círculo próximo lo ven igual. También están las voces del bipartidismo, del mal llamado “voto útil”, que directamente callan ante esta situación o ponen sambenitos de “perroflas” y “vagos”. Esto es verídico. Es duro, realmente penoso, escuchar a gente de 21, 22, 23 años decir que “estas cosas no sirven de nada”. Pero imagino que la educación de cada cual marca su camino; después de todo, la libertad de pensamiento y de expresión es el mejor barómetro para medir la salud de una sociedad.

Ante estas protestas que están movilizando a MUCHA gente en España, ¿qué dicen los grandes partidos? En sus cuentas de Twitter, poco se puede averiguar. PPSOE continúan con sus declaraciones pre-electorales. Pero los medios sí que se han hecho eco del movimiento #15m.

El País, en una maniobra muy previsible, le da una relevancia prácticamente mínima en su portada de hoy. Prefiere la crítica al PP, lógicamente, antes que reconocer legitimidad a un movimiento que amenaza con propinar un varapalo brutal a la izquierda.

Más relevancia adquiere el #15m en El Mundo, aunque las declaraciones de Rajoy diciendo que “lo fácil es descalificar a la política y a los políticos” sorprenden viniendo de un personaje que se estaba reuniendo para apoyar la candidatura de una serie de imputados por corrupción y tráfico de influencias. Mejor habría estado calladito.

La Razón y ABC se destapan y van de cara a por sus intereses: desprestigiar a la izquierda y empeorar su imagen. La Razón habla de “captar voto de los antisistema” en un ejercicio de irresponsabilidad periodística de primer orden. Que yo sepa la gente que se echa a las calles para pedir una revisión del sistema democrático no está negándose a apoyar ese sistema, sino a cómo está actualmente. Pero lo fácil es tachar a la gente y deslegitimarla, no sea que vaya a crecer el movimiento excesivamente y se vaya a ver afectado el voto del PP. El ABC dedica un espacio mucho más pequeño, más inteligentemente, pues son conscientes de lo que hay detrás del #15m, de que las protestas de unos miles pueden estar dando voz a millones. Y eso, nuevamente, no interesa al PP.

Se pueden encontrar declaraciones de Rubalcaba ayer en las que dice que “tenemos que explicar que no hay nada irreversible, que unas leyes se cambian por otras leyes” o que “siempre hemos querido cambiar (y la cambiaremos) la regla de socializar las pérdidas y privatizar los beneficios”. Pobre reacción del PSOE, que no tiene discurso para explicar lo que está pasando. La más cojonuda de las perlas que dejó el Ministro de Interior fue que “la crisis no es la de la escuela pública, los libros de texto o la sanidad pública. No es la de nuestro modelo”. Apaga y vámonos. También tenemos a Ramón Jáuregui pegando palos de ciego hablando de que “esto no vale de nada por sí solo” y dando al movimiento tintes totalitarios. Tomás Gómez y Jaime Lissavetzky intentan subirse al carro. Tarde, señores. Nuevamente, no comprenden o no quieren comprender.

La falta de discurso no sólo afecta al PSOE, que ya ni las ve venir, también afecta a IU que intenta reclamar el voto sin movilizar a nadie, haciendo suyo algo que no es suyo. La gente en las calles no se va a casar con el inmovilismo de un partido completamente trasnochado y que necesita una renovación completa.

¿Y el PP? Tranquilos, relajados, contando con una victoria cantada, como si la cosa no fuera con ellos, como si sólo se estuviese protestando contra el Gobierno. La realidad es que también están bastante callados, esperando a ver cómo se desarrolla todo, sin discurso, sin palabras. Su líder ayer intentó defender a la casta política, demostrando que la incapacidad para entender las protestas no es coto cerrado del PSOE. Hoy Rajoy dice comprender las protestas pero cree que únicamente están motivadas por el paro juvenil. Faltaría más, esto viene de hace muy poco, Sr. Rajoy, su partido no tiene nada que ver. La señora Presidenta de la CAM, Esperanza Aguirre, tampoco está por la labor de hacer ejercicio de autocrítica: habla de sicarios socialistas (?) y sigue la línea de Rajoy de culpar al Gobierno. Discurso partidista, pero a estas alturas nadie se va a sorprender.

¿Qué pasará este domingo? ¿Voto de castigo a la izquierda a costa de elevada abstención? Muy probable. ¿Gran aumento del voto a pequeñas formaciones? También es posible. ¿Susto para el PP? Puede pasar ¿La participación más baja de la historia de la democracia? No creo.

¿Vientos de cambio? Asegurados.

Recomiendo la lectura de estos artículos: Carta abierta a los votantes de cualquier partido,  La chispa del Movimiento 15-M, La diferencia entre abstenerse, votar en blanco y el No Les Votes, Los políticos comienzan a asustarse, Las propuestas del DRY, Crónica de #acampadasol, Siete ideas sobre DRY y NolesVotes y DRY, El Hartazgo

Kurioso ha realizado un gran trabajo recopilando los programas de las 21 candidaturas a la Asamblea de Madrid. Sólo 6 tienen un programa específico, algo increíble.

Seguimiento en tiempo real mediante el hashtag #acampadasol (con fotos aquí), #nonosvamos, #spanishrevolution y #yeswecamp. Atentos al blog de @acampadasol para cualquier cambio de hashtag o incidencia.

Leer, informarse y difundir 😉

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s